2013(e)ko azaroaren 17(a), igandea

Saria, merezitako saria

Aurreko batean blog honetan bertan argitaratu genuen amaitzear zeudela Sariako erribera leheneratzeko lanak. Makinek bukatu dute dagoeneko beren lana, eta orain naturari dagokio, bere martxa eta erritmoan, merezi izan duela erakustea. Uste baino azkarrago doa, ordea, leheneratzeko prozesu naturala. Balio dezatela irudi hauek hori azaltzeko.



Lanak amaitu aurretik ere igartzen zen landaretza indarrez zetorrela. Harrezkero lezka ikaragarri handitu da eta ia eremu osoa estali du. Algek putzuetako hondarra eta lohia estaltzen dute eta intsektu handi eta ikusgarriak dabiltza nonahi. Datorren urtean, horiek beren zikloa osatuta, ikustekoa izango da hemengo intsektu-fauna. Eta horiekin batera haietaz elikatzen diren txori-txikien kopurua eta barietatea.

   

Sariako lokatzetan basurde-arrastoak nonahi daude, Andatzatik Mendizorrotzera bidean eta bueltan. Maiz ikusi dituzte erriyoa igerian zeharkatzen, familia-taldetan. Basahuntz-arrastoak ere badira.



Arrainak ere hasiak dira bazter hau bisitatzen, bai arrain txiki eta gazteak, bai haien atzetik, harrapatu nahian noski, dabiltzan lupi eta itsas-amuarrainak ere. Ahateak eta koartzak ohiko bisitari bilakatu dira ia, ugarroaik ere bai, eta espero izatekoa da aurtengo neguan gauza interesgarriak ikustea.


Espero dugu adibide eder honek balio izatea herritarrak konbentzitzeko zeinen onuragarria den natura errespetatzea eta, ahal den neurrrian, iraganean hari lapurtutakoa itzultzea. Hor dago Motondo, hor dago Bedua, hor daude Oxinbiribil, Gal, Koxtorbe, hor dago Artzabal, Txikierdiko irla, ... eskua noiz sartuko zain. Zeren zain gaude?













2013(e)ko irailaren 29(a), igandea

Saria, ejemplo de restauración de una marisma

Saria es una terraza fluvial de la Ría del Oria, típico polder desecado para uso agrícola. El Gobierno Vasco compró la finca con el fin de restaurarla como humedal, y aquí empezó el dilema: ¿qué tipo de restauración sería el más adecuado?.


Saria
Saria

Una laguna dulceacuícola con paseo circular sería la opción más vendible: este tipo de intervención mantiene una lamina permanente de agua muy atractiva para fochas, azulones y gallinetas, pero la experiencia nos indica que crean muchos problemas de eutrofización y colonización por parte de especies invasoras (cangrejo americano, tortuga de florida, coipú, rata almizclera, etc.).

Otra posibilidad era la de crear una laguna salitrosa de inundación permanente con anillo de carrizo, esta opción es muy interesante para unas especies concretas de aves (carricero tordal, rascones, etc.) sería una opción interesante pero alejada de lo natural, eliminaríamos una antropización por otra.

Al final se ha optado por la decisión más natural, la reversión de toda la superficie en una playa intermareal con vegetación marismeña, volver a lo primigenio.

La mayoría de los contribuyentes no entenderán la intervención: "¿Como se puede gastar tanto dinero público en comprar un terreno para inundarlo?" La respuesta es sencilla, aquello inundado es más productivo que desecado.
Los salmones, reos, sábalos, anguilas, lubinas, etc. necesitan unos ríos no urbanizados para su reproducción, una ría natural es un atractivo para el turismo verde, se reduce las posible afección de inevitables inundaciones, la función de sumidero de CO2, turismo ornitológico, etc.  

En resumidas cuentas, el Ayuntamiento de Usurbil, la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Gobierno Vasco, la Sociedad de Ciencias Aranzadi, Itsas Enara Ornitología Elkartea y Haritzalde, han hecho posible la recuperación de 7 hectáreas de superficie intermareal.
El 20 de septiembre, media docena de agachadizas comunes (Gallinago gallinago), inauguraban el lugar.

2013(e)ko maiatzaren 20(a), astelehena

Dilemas y agradecimiento

2013-05-20


A veces sucede en esto de la conservación que por discreción deben ocultarse detalles que puedan comprometer la seguridad de los elementos (vivos) de mayor valor y vulnerabilidad, especialmente en un territorio tan humanizado como el nuestro. Si alguien descubre una nueva población, una colonia o un asentamiento de una especie de interés por cuya eliminación claman cazadores, agricultores, pescadores o madereros, vale más callar y trabajar en secreto… hasta que el inminente proyecto de una obra pública, un plan urbanístico, una prueba deportiva o incluso una actividad didáctica de carácter ambiental, obligan a mover ficha. ¿Qué hacer? ¿Divulgar y rezar para que nadie cometa burradas, incluso adrede? ¿O callar y resignarse? La respuesta siempre es la primera.


Entonces se impone hacer en un tiempo récord la labor que conscientemente no has querido hacer antes: alegar, divulgar y emplazar a las autoridades a que cumplan su cometido y conserven la población, colonia o asentamiento. Lo más triste de esto es la causa de tal actitud: los conservacionistas son conscientes de que no existe voluntad para ello en las instituciones encargadas de velar por la conservación de la naturaleza; y aún si en un momento hubiera voluntad, tampoco habría capacidad, ya que los medios humanos, financieros y materiales son a todas luces insuficientes para ejecutar su cometido como es debido.

A veces también falla el factor humano: deportistas, e incluso entidades deportivas, incapaces de asumir el valor del patrimonio natural vivo —sí, ése al que, si no tratamos bien, le da por extinguirse— que anteponen el placer particular de correr, pedalear, volar, escalar, pescar, navegar… en el medio natural y sin limitaciones, a la conservación de ese mismo entorno, patrimonio común, cuando a poco que se respeten unas mínimas limitaciones espaciales o temporales, o de intensidad, su actividad puede ser perfectamente compatible con la conservación. (Huelga decir que cuando la amenaza proviene del mundo de la pasta, el desencuentro es bastante más duro).

El caso es que nuestras precauciones nos obligan a estar pendientes de los medios de comunicación, pues las amenazas llegan del ámbito que menos se puede uno esperar, y cada vez va cobrando mayor peso en nuestra actividad habitual el ir apagando fuegos, cada vez con mayor frecuencia.


Sin embargo, a veces nos encontramos con personas y colectivos razonables y abiertos (¡incluso algún que otro cazador y algún que otro pescador!) que nos devuelven la esperanza y la confianza en nuestros semejantes. Recientemente han organizado entre una entidad administrativa y una asociación de defensa del medio una jornada divulgativa y de sensibilización sobre la conservación, a escasa distancia de una colonia de aves de reciente instalación, perteneciente a una especie que no ha criado en Gipuzkoa por lo menos en los últimos 60 años, y que está actualmente en fase de recolonización. La actividad bien podía interferir fatalmente con la reproducción de esta colonia, incluso hacer que las aves la abandonaran definitivamente. Afortunadamente, los organizadores (que, naturalmente, no estaban al corriente de la existencia de esta colonia, pues su ubicación no ha sido divulgada), tras ser informados por Itsas Enara, accedieron inmediatamente a trasladar la actividad a una zona segura.

Desde aquí nuestro reconocimiento y gratitud a Iker, Imanol, Cristina y Anja. Por razones obvias, no queremos dar más pistas, pero tampoco queremos dejar de reconocer públicamente, así sea de esta forma tan críptica, su ejemplar actitud.

Milesker!

2013(e)ko apirilaren 23(a), asteartea

Oria Behea: Posible nido en cortado natural de avión zapador

Vencejos comunes (Apus apus), aviones comunes (Delichon urbicum) y golondrinas comunes (Hirundo rustica) se convierte en habituales inquilinos de muchos de nosotros una vez da comienzo la primavera. Como algunas otras aves, han sabido sacar provecho de los ingenios constructivos del ser humano a la hora de acomodar sus nidos. Es conocida su costumbre de habilitar nidos en aleros u otros recovecos de nuestras viviendas.
El avión zapador (Riparia riparia), que tras ser aún nidificante escaso en 1967 (Noval,1967), y al parecer, haber desaparecido completamente de allí al poco tiempo, se re-estableció como reproductor en Gipuzkoa en los 90 del siglo pasado (Etxezarreta, 2010), también presenta ese comportamiento, construyendo muchos de sus nidos en grietas y demás recovecos de muros y escolleras construidos en torno a nuestros ríos,en vez de cavar agujeros en taludes como todavía hace en entornos no humanizados.
Es un caso similar, que no igual, al del avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), que dio el salto de la roca a las infraestructuras de hormigón armado en Gipuzkoa a finales del siglo XX. Decimos diferente porque en Gipuzkoa sí que había -y hay todavía- aviones roqueros criando en roca antes de adaptarse al hormigón.

Aviones zapadores en el Oria
Aviones zapadores en el Oria. Autor Xabier Saralegi.

El caso del zapador es diferente, en la vertiente cantábrica del País Vasco, porejemplo,las paredes donde hoy en día instalan sus nidos son completamente artificiales según Etxezarreta (2010), aunque ignoramos sus costumbres de nidificación en la época de Noval. Es por ello, que resulta de gran interés la observación de un posible nido de avión zapador construido en un cortado natural del río Oria. Una pareja de aviones zapadores fue observada en abril de 2013 por un socio de I.E.O.E volando de forma reiterada y posándose en una cavidad situada en un talud del curso bajo del Oria a su paso por Usurbil. Veremos si estos indicios son el preludio de mejores noticias, y no se trata de intentos fallidos de nidificación como los ocurridos hace tiempo en las arenas de Plaiaundi (Belzunce in Etxezarreta, 2010).

2013(e)ko otsailaren 24(a), igandea

Las garzas reales gipuzkoanas empiezan a criar

Las garzas reales (Ardea cinerea) ya han empezado a reconstruir sus nidos del bajo Oria. Las aves adornadas por sus libreas nupciales se aparean y pronto empezarán a incubar una vez que el nuevo nido sea reconstruido.

Donde algunos vemos belleza y recuperación del otrora rio más sucio de Europa otros ven competidores para su afición de la pesca. No nos damos cuenta que los peces han evolucionado como especie gracias a la presencia de depredadores.

Se achaca la poca densidad de salmónidos a la depredación por cormoranes y garzas, siendo palpable el aumento del resto de la masa total de peces del río, barbabos, loinas, corcones, platijas, etc., es una evidencia científica que los salmones y truchas cantábricos están en el límite sur de su area de distribución mundial, factores como el calentamiento podrían ser las verdaderas causas de su disminución.
Los sábalos, reos, salmones, truchas, anguilas, etc., vuelven a remontar el Oria y las garzas reales no acabarán con ellos. Desde que el ser humano apareció en la faz de la tierra no hay ninguna, prácticamente ninguna especie animal que se haya extinguido por causa no antropógena.
Garzas en el Oria
Garzas en el Oria. Autor Xabier Saralegi
Garzas en el Oria
Garzas en el Oria. Autor Xabier Saralegi

Garzas en el Oria
Garzas en el Oria. Autor Xabier Saralegi


Garzas en el Oria
Garzas en el Oria. Autor Xabier Saralegi