2012(e)ko martxoaren 17(a), larunbata

DISTRIBUCIÓN INVERNAL DE LAS ARDEIDAS EN GIPUZKOA, AÑO 2011

En el invierno de 2011 hemos realizado el censo de ardeidas invernantes en Gipuzkoa, en el que hemos participado 12 personas, 11 de ellas miembros de ITSAS ENARA O.E. y una agente forestal  de la Exclma. Diputación de Gipuzkoa, al que tenemos que agradecer la información aportada. El trabajo fue coordinado a nivel nacional por SEO/Birdlife, siendo coordinado en el País Vasco por IKT y financiado por IHOBE.

Dormidero de ardeidas
Dormidero de ardeidas. Autor Txepetx@

Hemos trabajado sobre las tres especies invernantes, garza real (Ardea cinerea), garceta común (Egretta garzeta) y garcilla bueyera (Bubulcus ibis).

Hemos localizado 7 dormideros ocupados de 14 lugares visitados, seleccionados según los resultados obtenidos durante los seguimientos de búsqueda realizados en los meses de noviembre y diciembre.
En las garceras se han contabilizado 310 individuos, repartidos de la siguiente forma, 52 garzas reales, 64 garcetas comunes y 194 garcillas bueyeras.
El informe completo se puede descargar en nuestra web haciendo clik aquí.

Dormidero de ardeidas
Dormidero de ardeidas. Autor Txepetx@

2012(e)ko martxoaren 12(a), astelehena

Garza real en la cuenca del Oria


Uno de los históricos nidos de garza real (Ardea cinerea) del Oria ya está ocupado y la pareja se afana en adecentar el nido.

Garza real en el nido
Nido de garza real en el Oria. Autor: Josemari Gimón.

Allá donde algunos ven a un simple depredador de salmónidos otros vemos a un exponente de la recuperación del otrora río más contaminado de Europa: ratas, barbos, carpines dorados, ratones, anguilas, cangrejos americanos, etc. forman la dieta de las garzas reales del Oria.

Garza real en el nido
Nido de garza real en el Oria. Autor: Josemari Gimón.
Indicando con su presencia de predador especializado, la buena salud del ecosistema fluvial. Para que la garza pueda reproducirse con éxito debe encontrarse bajo ella toda una compleja cadena trófica perfectamente establecida, sin faltar ninguno de sus eslabones.

Garza real en el nido
Nido de garza real en el Oria. Autor: Josemari Gimón



Debe contar además con un sustrato arbóreo apropiado, por lo que la ribera del cauce debe estar correctamente vegetada para la especie.
Los nidos no los sitúan en tramos trucheros precisamente, por lo que ante la economía de desplazamientos que toda especie realiza durante su época de reproducción, nos indica que esa fama de devoradora de truchas no es sino mala fama ocasionada por el desconocimiento. Eligiendo por tanto presas mayores y sobre todo más lentas, como barbos, anguilas, anfibios y cangrejos.




Todo ello por tanto, lejos de situar a la garza como ese enemigo de la pesca deportiva que por supuesto no es, y que algunos quieren ver y hacen divulgar, sitúa realmente a las garzas en una joya más de la biodiversidad de los ríos gipuzkoanos. Y cada vez que se produce como diría Machado en su poema del "olmo viejo", ese milagro de la naturaleza, nos alegramos los que realmente amamos la Naturaleza y nos preocupamos por su conservación que pese a tanto mal gestor habido y peor cazador y pescador formado y respetuoso, ese milagro continúe produciéndose.

Nota aclaratoria: Para obtener estas imágenes se ha procedido a utilizar un teleobjetivo 500 mm con dos anillos fotomultiplicadores y se ha recortado imagen. El vídeo se ha obtenido con digiscoping. El emplazamiento de los cámaras se ha realizado desde una acera de una zona altamente urbanizada e industrializada de Gipuzkoa que soporta un intenso tráfico de vehículos y personas durante el día y la noche.
Por tanto en ningún momento se ha alterado ni la tranquilidad de la pareja ni se ha afectado a la vegetación del lugar pisando o cortando vegetación.